Longvie reconvierte su planta en Catamarca y concentrará la producción de calefones y anafes en El Pantanillo

Carlos Muia, presidente de la Unión Industrial provincial, reveló los entretelones del acuerdo con el gobierno local para sostener la actividad fabril frente a la apertura de importaciones y la competencia asiática.
Actualidad02 de octubre de 2026

En un contexto marcado por la retracción del consumo y la creciente presión de los productos importados, la tradicional fabricante de electrodomésticos Longvie resolvió reestructurar su esquema productivo y trasladar la totalidad de la fabricación de calefones y anafes a su planta del parque industrial El Pantanillo, en Catamarca. La medida busca asegurar la continuidad operativa de la firma y recomponer su dotación de personal tras meses de severa incertidumbre.

El presidente de la Unión Industrial de Catamarca (UICa), Carlos Muia, explicó en LA BRÚJULA  los detalles detrás de la decisión empresarial y destacó el rol activo del Estado provincial en la articulación de medidas de alivio fiscal y acompañamiento institucional. Según precisó el dirigente, el sector de electrodomésticos venía atravesando un escenario crítico que amenazaba con desenlaces irreversibles.

"Hace unos cuantos meses atrás le dije al gobernador que la línea blanca estaba pasando por una crisis severa y en algún caso terminal, y eso fue lo que pasó con Neba", recordó Muia al describir el diagnóstico inicial. De acuerdo con el titular de la UICa, la situación de Longvie demandaba una intervención inmediata: "Venía en una situación parecida porque la importación castigó mucho a la línea blanca. Le dije al gobernador que había que tener una mirada, y él tuvo una mirada y una señal de ayuda y de acompañamiento".

El acercamiento institucional incluyó una reunión clave en la Casa de Gobierno provincial entre las autoridades locales y la máxima conducción de la empresa. Muia relató cómo gestionó personalmente el encuentro con Eduardo Zimmermann, presidente de Longvie, en una fecha atípica.

"Coincidió que era un día feriado y el cumpleaños del gobernador", detalló Muia. Recordó además la sorpresa del personal de seguridad de la sede gubernamental ante la apertura extraordinaria de las oficinas: "En la portería me decían: 'Don Carlos, está cerrado'. Les dije: 'No se hagan problema, va a venir el gobernador y vamos a recibir a un empresario'".

Esa recepción privada resultó determinante para afianzar el compromiso de inversión de la compañía. "Hablé después con Eduardo Zimmermann y me dijo: 'La verdad me tratan muy bien, me siento acompañado, me reciben con cariño, y no solamente el grupo de empresarios de la UICa sino desde el punto de vista oficial; a mí no me tratan así en otros lugares'", relató el dirigente fabril. En ese sentido, subrayó que gestos de esa magnitud "torcieron decisiones que estaban ahí dando vueltas sobre qué hacer" y permitieron consolidar el desembarco definitivo de nuevas líneas de manufactura en territorio catamarqueño.

La reorganización de la planta apunta a revitalizar el plantel operativo tras el impacto que sufrió la industria en los últimos meses. "Lo que está haciendo es recomponer su masa laboral", afirmó Muia al señalar que la firma había reducido sensiblemente su dotación. "Tenían a lo mejor cien o ciento y pico de personas y la realidad hizo que quedaran en treinta o cuarenta; bueno, lo que van a hacer es recomponer quizás la matriz laboral que tenían en el mejor momento de producción".

La decisión de concentrar líneas productivas en El Pantanillo también se inscribe en la necesidad de ganar competitividad frente al ingreso de mercadería extranjera. "Esto es plantarse y dar la pelea, renovar fuerzas para dar la pelea", remarcó el titular de la UICa, aunque advirtió sobre la asimetría de condiciones frente a otros mercados: "Siempre decimos que no estamos preparados para pelear contra el coloso chino. Es una pelea desigual. Si el presidente le tiene tanta fobia a los comunistas, que nos proteja del país comunista más grande del mundo".

El sostenimiento del proyecto fabril coincidió con el anuncio del gobierno provincial de eliminar el impuesto a los Ingresos Brutos y avanzar en la supresión de tributos distorsivos. "La ecuación es fácil: bajás impuestos, generás trabajo", resumió Muia, quien además reveló que durante las conversaciones con el gabinete económico el ministro de Economía, Juan Marchetti, evaluó profundizar las exenciones: "Quizás eliminemos sellos". Para el dirigente, evitar cargas sobre la producción y el comercio es indispensable para preservar las fuentes laborales en una coyuntura compleja.

"Es una buena noticia y, la verdad, por lo menos un poco de luz entre tantas tinieblas", concluyó Muia sobre la reconversión de Longvie, una señal de resiliencia industrial que permite llevar certidumbre a decenas de familias trabajadoras de la provincia

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