
El Observatorio Climatológico de la UNCA prevé un inicio caluroso con máximas de 35 °C, inestabilidad a mitad de semana y un cierre con recuperación del calor.

No hay evidencia real de que se esté formando un “doble ciclón tropical” en el Atlántico Sur. Para que eso ocurra, el mar debería estar muy caliente, como sucede en zonas cercanas al Ecuador, y no con las aguas frías del sur de Brasil que apenas superan los 23 °C.
Las imágenes satelitales muestran simplemente dos centros de baja presión que se están acercando entre sí, pero sin tener la forma ni la energía de un ciclón tropical.
Es un fenómeno común en el clima del sur de Sudamérica: un sistema de mal tiempo fuerte, con viento, lluvia y un marcado cambio de temperatura, pero no un huracán ni nada parecido.
Llamarlo “doble ciclón tropical” es un error y solo sirve para generar alarma sin fundamento.









