Violencia en las escuelas: especialistas advierten que los jóvenes son el "fusible" de un malestar social profundo

La psicopedagoga Liliana González analizó las recientes amenazas y episodios violentos en ámbitos educativos, señalando una crisis en las funciones de crianza, el impacto de la tecnología y la desvirtuación del rol escolar.
Actualidad20 de abril de 2026

En un contexto de creciente preocupación por amenazas de tiroteos y episodios de violencia entre adolescentes en establecimientos educativos, la reconocida psicopedagoga, profesora y licenciada Liliana González propone una mirada que trasciende el aula. Para la especialista, el foco no debe estar únicamente en la conducta de los menores, sino en una responsabilidad compartida por el Estado, la familia y la escuela.

“Me parece que hablar de este tema focalizando en qué le pasa a los chicos nos quedamos cortos. Creo que hay que ver qué nos pasa como sociedad en general: el Estado, la familia, la escuela y los ciudadanos de a pie”, afirmó González, quien definió esta violencia como un “síntoma de época”.

La palabra frente al acto

Uno de los puntos más críticos del análisis radica en la incapacidad de procesar el sufrimiento a través del lenguaje. González sostiene que cuando el diálogo se rompe, aparece la violencia física como única vía de expresión. “No poder poner en palabras lo que te hace sufrir y pasarlo al acto —al golpe, a la bala, al cuchillo— habla de que no se está pudiendo tramitar algo con lo más humano que tenemos, que es el lenguaje”, explicó en LA BRÚJULA

En este sentido, la especialista hizo un paralelismo con otras formas de violencia social, subrayando que este pasaje del pensamiento al acto violento es donde los adultos deben intervenir con un análisis profundo sobre qué se está haciendo mal en la educación y protección de los adolescentes.

El robo de la infancia y la "tercerización" de la crianza

González fue contundente al referirse a cómo han cambiado los procesos de desarrollo en las últimas décadas. Señaló una “tercerización de la crianza” que comienza con la institucionalización temprana en guarderías y se profundiza con la irrupción de los dispositivos digitales.

“Los hemos dejado muy solos en el mundo virtual. Las pantallas han venido a ser un ‘chupete electrónico’ que se mete entre padres e hijos, ganándole a las figuras educadoras”, advirtió. Según su visión, este fenómeno ha provocado lo que muchos especialistas denominan “el robo del siglo”: no permitir que los niños vivan como tales, exponiéndolos prematuramente a temáticas adultas como la sexualidad o la economía digital.

La escuela bajo presión

El rol de las instituciones educativas también fue objeto de debate. González lamentó que se haya desvirtuado el sentido de la escuela, que en muchos sectores vulnerables ha pasado a cumplir funciones de comedor o simple contención.

“Hemos desvirtuado el sentido de la escuela. Sueño con un país donde los chicos coman en su casa con su familia y que la escuela vaya a otra cosa: al libro, al conocimiento, a la cultura”, expresó con preocupación, al tiempo que criticó las posturas que proponen el homeschooling como solución general, calificándolo como una opción elitista: “Un chico que no tiene nada en la heladera, ¿va a tener profesores en su casa para hacer home school?”.

Un llamado a los medios y a la esperanza

Finalmente, instó a los medios de comunicación a evitar el “amarillismo” que naturaliza la violencia y a dar lugar a las noticias positivas que también ocurren en las aulas. “Mostremos también que hay chicos que estudian, que investigan, que se reciben. Hay que llenar los noticieros de eso también, porque si no, esto es muy desolador”, concluyó.

Para la especialista, la reversión de esta crisis requiere un compromiso individual y colectivo: “Cada uno desde su lugar sabe que algo más puede hacer”.

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